“Women’s lives are represented, but they are not heard”, entrevistamos a Jenna Murray, antropóloga (UK)

[Versión en español más abajo]

[JM] I am a medical and social anthropologist. My overall interests are matrescence, family life, intimate relationships, and life-course in societies affected by violence and/or conflict. My research region is principally, though not exclusive to Mexico and Latin America. Currently working as a lecturer in Humanitarianism and Global Health at the University of Manchester, UK, I am also interested in the joys and challenges of #PhDparenting and #ECRparenting and how this impacts upon research choices.

[Mater] What are your main research topics?

[JM] Following on from my doctorate I continue to research the transition to motherhood for mestiza women in urban Mexico. I am currently concerned with developing a life-course approach to maternal transition which connects early experience to mothering throughout the life-cycle.
I am currently working closely with autonomous midwives in Mexico and questions of alternative accounting and every day maternal health indicators for women who choose non-institutional care.
Aside from my work with midwives, I am also working towards an ethnographic study of HIV intervention programmes and activism for maternal-infant transmission in the state of Chiapas.
In the UK a colleague and myself have just begun to work with female asylum seekers around questions of survival strategies and mental health. This project is in its conception and we are working hard with women to identify research priorities that are driven by them, not policy agenda.

[Mater] Why do you think it is important/meaningful to study these and why from the anthropological approach??

[JM] I am clearly bias, but I think if we are to ever challenge the way that patriarchal and Eurocentric privilege dominates our understanding of the world, we must try to begin with everyday lives, from the perspectives of people living them. That is my defence for ethnography. Anthropologically speaking, inequality, oppression and indifference come about because of ways we interact as humans, and how that is shaped by our desire to connect and identify. My research is driven by a passion to understand how life comes about and how it ends – this ultimately is the basis of the human condition and cannot be understood in any other way.

[Mater] What would you say that is the current state-of-the art of feminist anthropology related to sexual and reproductive rights in Mexico?

[JM] As always there is much work to do, but there is also much knowledge, ideas and practice happening in Mexico, on a daily basis, which receives little attention in the dominant schools of anthropology (European and North American).
Feminist anthropology is a fragmented movement, and because of this research and capability to affect change and educate is also fragmented. I often find myself frustrated because feminist theory does not ‘speak’ to many of the women I do fieldwork with and the more traditional style of anthropology that is practiced in the country does not privilege deep narrative – women’s lives are represented but they are not heard. The study of obstetric violence highlights this – there is no useful and complex framework for looking at it that foregrounds women’s experience (something that I am working with at the moment). I think ultimately, that we lack the ethnographic material or access to it in order to see how feminist anthropology is relating to sexual and reproductive rights in Mexico at all.

[Mater] Would you like to tell us something related to the fact of doing fieldwork with your children?

[JM] We need to shed more light on that fact that most anthropologists have families and this has a significant impact on how fieldwork happens. It also means that our work becomes shared with our families on a level that few other scholars could admit to. I think having your children with you is just one type of fieldwork with its own peculiar set of problems – time limits, emotional pressure, travel limits, ethics. In the way that fieldwork with partners, pets or alone creates its own advantages and challenges.
It comes down to the struggle that any working parent has – social systems (and academia) do little to support career advancement and parenthood as a joint activity. In the end we are nearly always forced to choose between the two, and that is deeply frustrating.

[Mater] It’s been a pleasure, Jenna! How can people contact you?

I can by contacted via:

@jennachiapas / https://birthritesanthro.wordpress.com/

 


[JM]Soy una antropóloga social y médica. Estoy interesada en la construcción de la maternidad, la vida social, las relaciones íntimas y los procesos de vida en las sociedades afectadas por la violencia y/o el conflicto. Mi región de investigación es principalmente, aunque no en exclusiva, México y América Latina. En estos momentos trabajo como profesora en Humanitarismo y Salud Global en la Universidad de Mánchester, Reino Unido. También estoy interesada en las alegrías y retos del #PhDparenting y el #ECRParenting (NT: términos que responden a etiquetas utilizadas en las redes sociales para identificar los debates entorno a la m(p)aternidad y los estudios de doctorado o la escritura académica) y en cómo impactan nuestras opciones de investigación.

[Mater] ¿Cuáles son tus principales temas de investigación?

[JM] Como continuación de mi doctorado sigo investigando la transición a la maternidad de mujeres mestizas en el México urbano. En estos momentos me ocupa desarrollar un enfoque de procesos de vida a la transición maternal, que conecta las primeras experiencias hacia el maternaje a través del ciclo vital.
Actualmente estoy trabajando de forma coordinada con matronas autónomas de México y con cuestiones relacionadas con la consideración alternativa y los indicadores cotidianos de salud mental de las mujeres que eligen un sistema de atención no institucional.
A parte de mi trabajo con matronas, también me enfoco en un estudio etnográfico de los programas de intervención sobre el VIH y el activismo relacionado con el contagio materno-infantil en el estado de Chiapas.
En el reino unido con una colega hemos empezado a trabajar con mujeres que buscan asilo en relación a cuestiones de estrategias de supervivencia y salud mental. Este proyecto está en una fase de concepción y trabajamos duro con mujeres para identificar prioridades de investigación dirigidas por ellas misma, no por las agendas de las políticas de salud.

[Mater]¿Por qué crees que es importante/significativo estudiar esto y por qué desde el enfoque antropológico?

[JM] Claramente estoy sesgada, pero pienso que si en alguno momento podremos retar las formas en las que los privilegios patriarcales y eurocéntricos dominan nuestra forma de ver el mundo, tenemos que intentar empezar con las vidas cotidianas, desde la perspectiva de las personas que las viven. Esta es mi defensa de la etnografía. Hablando antropológicamente, la inequidad, la opresión y la indiferencia existen a causa de las formas en las que interactuamos como humanos, y cómo ello está determinado por nuestro deseo de conectar e identificarnos. Mi investigación está condicionada por una pasión por entender como empieza la vida y como finaliza -lo que es, en el fondo, la base de la condición humana, y no puede ser entendido de ninguna otra forma.

[Mater] ¿Cuál dirías que es la actual situación de la antropología feminista en relación a los derechos sexuales y reproductivos en México?

[JM] Como siempre, hay mucho trabajo que hacer, pero también hay mucho conocimiento, ideas y prácticas que estan ocurriendo en México diáriamente, cosa que recibe poca atención desde las escuelas antropológicas dominantes (la europea y la estadounidense).
La antropología feminista es un movimiento fragmentado, y a causa de ello, la investigación y la capacidad de provocar un cambio y educar están también fragmentadas. A menudo me siento frustrada porque la teoria feminista no apela a muchas de las mujeres con las que hago trabajo de campo y el estilo más tradicional de antropología que se hace en el país no privilegia las narrativas profundas -las vidas de las mujeres son representadas, pero no escuchadas. El estudio de la violencia obstétrica lo pone de manifiesto -no hay un marco útil y complejo para analizarla que ponga de relieve las experiencias de las mujeres (es algo con lo que estoy trabajando en estos momentos). En definitiva, pienso que nos falta totalmente el material etnográfico o el acceso a éste para ver cómo se relaciona la antropología feminista con los derechos sexuales y reproductivos.

[Mater]¿Te gustaría contarnos algo en relación al hecho de hacer trabajo de campo con tus hijos e hijas?

[JM] Tenemos que dar más importáncia al hecho que la mayoría de antropólogos/as tienen familias y que esto tiene un impacto importante en cómo se da el trabajo de campo. También implica que nuestro trabajo es compartido con nuestras familias de un modo que pocos otros expertos admitirían. Creo que tener a tus hijos e hijas contigo es solamente otro tipo de trabajo de campo con sus problemáticas peculiares – límites en el tiempo, presión emocional, limitaciones de movilidad, ética. De la misma forma que el trabajo de campo con la pareja, la mascota o en solitario crea sus propias ventajas e inconvenientes.
Al final se reduce a la lucha que tiene cualquier (m)padre que trabaje -los sistemas sociales (y la academia) hacen poco para apoyar el desarrollo profesional y la m(p)aternidad como actividades conjuntas. En resumen casi siempre nos vemos forzadas a elegir entre ambos, lo que resulta muy frustrante.

[Mater]¡Ha sido un placer, Jenna! ¿Cómo te podemos contactar?

Podéis encontrarme en twitter o en mi blog:

@jennachiapas / https://birthritesanthro.wordpress.com/

Traducción al español: Laura Cardús i Font